 |
Latinoamérica nos reta a un solo desafio: el de llegar más hondo en las opciones y el de discernir. Sentir como María los gritos del hermano, que sea nuestra causa la misma de Jesús liberador. Cruz arraigada, dobles brazos para abarcar al pueblo. Un pueblo que ha esperado con paciencia que surja nuevo sí. El Reino, patria grande, que empuja hoy la historia.
AMÉRICA, TU ROSTRO EN LOS ROSTROS DE LOS QUE DAN LA VIDA. AMÉRICA QUE CANTA, AMÉRICA QUE DA LA VIDA. AMÉRICA QUE ESPERA. AMÉRICA DE MÁRTIRES, DE ROSTROS OLVIDADOS, DE SANTOS Y PROFETAS.
Luchas pacientes y fecundas que multiplican vida. Revueltas como un signo de futuro y de comunicación. Regalo para otros, un mate compartido, un parto, un nacimiento, cruz de liberación al morir, acción que se hace fuerte bajo una sol cruz, un Señor.
AMÉRICA, TU ROSTRO EN LOS ROSTROS DE LOS QUE DAN LA VIDA. AMÉRICA QUE CANTA, AMÉRICA QUE GRITA. AMÉRICA QUE ESPERA. AMÉRICA DE MÁRTIRES, DE ROSTROS OLVIDADOS, DE SANTOS Y PROFETAS.
|
 |